
Por el Maestro Aivanhov
"Incluso lamentándose, los humanos aceptan vivir en la precipitación y la febribilidad. Y es más, uno se da cuenta de que para algunos, esas tensiones y trepidaciones constantes representan la verdadera vida. Corren de un extremo del mundo a otro, están colgados todo el día del teléfono, manipulan una gran cantidad de asuntos, y así es cómo se imaginan ser activos y creadores.
Sin embargo, es en el silencio donde se manifiesta la verdadera actividad; es en el silencio donde se realizan las más grandes obras, las creaciones inmortales. Entonces, si no queréis continuar malgastando vuestras energías en actividades inútiles, esforzaos en sentir la vida intensa que brota del corazón de esta ausencia de ruido y de esta inmovilidad aparente. El silencio es el lugar de la plenitud y del movimiento perfecto. He aquí lo que debéis hacer consciente para encontrar en vosotros mismos esta cualidad del silencio de donde brotarán vuestras mejores creaciones espirituales. "
Omraam Mikhael Aivanhov
2) Pensamiento seleccionado: 4 de marzo de 2007
"El silencio es la condición del pensamiento. Por lo tanto, al tratar de introducir el silencio dentro de vosotros, es cuando vuestro pensamiento, liberado de todas las trabas, será capaz de realizar las creaciones más luminosas. Lo que limita las posibilidades del pensamiento, son las menudencias que proceden de muy abajo: las preocupaciones, las inquietudes, los rencores, todas estas preocupaciones vanas que envenenan la vida diaria.
Liberad vuestro pensamiento con el fin de construir en vosotros un alto ideal, y cada día embellecerlo, reforzarlo, amplificarlo, intensificarlo, divinizarlo... cada día añadirle un elemento más hermoso, más puro, más desinteresado. Porque un ideal es un ser vivo, poderoso y real que habita en las regiones del cielo; desde allí arriba se ocupa de vosotros, no deja que os extraviéis, os protege, os instruye, os inspira. Pero sois vosotros, abajo, quienes debéis alimentarlo."
Omraam Mikhael Aivanhov
3) Pensamiento seleccionado: jueves 2 de marzo de 2006
"Cada vez que lográis el silencio en vuestro interior para rezar o meditar, acuden numerosos amigos del mundo invisible para ofreceros su ayuda, y eliminaros algunas cargas. Y después, cuando regresáis a vuestras ocupaciones habituales, no os abandonan, continúan trabajando para vosotros, os preparan, porque necesitan obreros para el Reino de Dios. Así pues, si queréis conservar su amistad, permaneced atentos, tratad de multiplicar estos instantes de silencio con el fin de participar con ellos en la difusión de la luz.
Debéis consagraros a una única idea: la realización del Reino de Dios en la tierra. Si no sucede exteriormente, al menos se instalará en vosotros, y eso ya será magnífico. Aunque vuestro trabajo no pueda transformar el mundo, por lo menos os transformaréis vosotros, porque cualquier esfuerzo sincero produce un resultado y recibe su recompensa."
Omraam Mikhael Aivanhov
4) Pensamiento seleccionado: 8 de enero de 2006
"Hacer el silencio no es un fin en sí mismo. En el silencio preparamos las condiciones favorables para la manifestación de las entidades divinas. Estas entidades aman el silencio y siempre esperan estas condiciones que los humanos sólo les proporcionan muy raramente. Cuanto más evolucionado es un ser, más necesita del silencio. Siente que en esta aparente ausencia de vida podrá en realidad gozar de la verdadera vida. Porque la verdadera vida, la vida intensa es un silencio vivo. Cada vez más aprenderéis a buscar este silencio, porque es en él donde se preparan las condiciones para que acudan las entidades celestiales, y cuando se acerquen sentiréis pasar en vosotros el aliento de la eternidad."
Omraam Mikhael Aivanhov
5) Pensamiento seleccionado: lunes 8 de enero de 2001
"En la vida espiritual el silencio nunca es un fin en sí mismo, tiene solamente la función de proporcionar unas condiciones favorables al trabajo del pensamiento. El silencio, por sí solo, no aporta gran cosa; serena, desde luego, descansa, pero eso es todo. La verdadera función del silencio, es la de permitir que el pensamiento y la imaginación levanten el vuelo. Así pues, cada vez que podáis disfrutar de verdaderos momentos de silencio, en vuestra casa o en la naturaleza, procurad crear con el pensamiento algo puro, caluroso, luminoso, para que la atmósfera vibre a vuestro alrededor y para que todos aquéllos que vengan después a visitaros, o pasen por allí, reciban un impulso hacia el bien. ¿De qué sirve estar ahí, inmóviles? ¡No debemos quedarnos como una piedra! Incluso en la inmovilidad y el silencio, debemos saber estar vivos, ser creadores."
Omraam Mikhael Aivanhov
6) Pensamiento seleccionado: sábado 9 de junio de 2001
"Es inútil que aspiréis a grandes realizaciones espirituales mientras no logréis interrumpir el curso ruidoso y desordenado de vuestros pensamientos y de vuestros sentimientos, porque son ellos los que impiden que se establezca en vosotros el verdadero silencio, el que repara, serena, armoniza... Cuando conseguís realizar este silencio, comunicáis imperceptiblemente un ritmo, una gracia a todo lo que hacéis. Os desplazáis, tocáis los objetos, y es como si todo en vosotros no fuese sino danza y música. Este movimiento armonioso que se transmite a todas las células de vuestro organismo, no sólo es bueno para vosotros, sino que actúa también benéficamente sobre todos los seres que os rodean: se sienten más ligeros, liberados, iluminados e impulsados a hacer esfuerzos para revivir de nuevo estas sensaciones que han experimentado junto a vosotros."
Omraam Mikhael Aivanhov
7) Pensamiento seleccionado: miércoles 26 de junio de 2002
"El
ruido es evidentemente una expresión de la vida, pero no de la vida en
sus grados superiores: revela mas bien una imperfección en la
construcción o en el funcionamiento de los seres y de los objetos. Una
máquina que empieza a hacer toda clase de ruidos, es una maquina que
tiene defectos o que es mal utilizada. Psíquicamente el ruido no es
bueno para el hombre, le retiene en las regiones inferiores y
obstaculiza su desarrollo: le impide entrar en ese mundo sutil donde el
movimiento se vuelve más fácil, la visión más clara, el pensamiento más
creativo.
El dolor mismo, es un ruido que nos previene de que las cosas se están
deteriorando en nuestro organismo. En un cuerpo sano, los órganos son
silenciosos. Es cierto que se expresan porque están vivos, pero se
expresan sin ruido. El silencio en nosotros es la señal de un
funcionamiento armonioso."
Omraam Mikhael Aivanhov